Delegar con éxito
Los 4 pasos clave
La delegación efectiva es una habilidad clave para cualquier líder. Es la capacidad de asignar tareas y responsabilidades a los miembros de su equipo de manera efectiva, permitiéndoles desarrollar sus habilidades y al mismo tiempo lograr los objetivos de la organización. Sin embargo, muchas veces, fallamos como líderes al no saber cómo hacerlo. La delegación no es simplemente pedir y ordenar a alguien que haga algo, es un proceso mucho más complejo que requiere tiempo y dedicación.

Antes de continuar, hagamos una pregunta: ¿realmente creen que saben cómo delegar de manera efectiva? La respuesta es que la mayoría de los líderes no saben cómo hacerlo. Muchos creen que la delegación es simplemente asignar tareas, pero en realidad, es mucho más que eso. La delegación efectiva requiere una comprensión profunda de la persona a la que se está delegando, sus habilidades y fortalezas, y cómo se pueden utilizar para lograr los objetivos de la organización.
Por suerte, existen cuatro fases de la delegación efectiva que pueden ayudar a los líderes a lograr una delegación exitosa. Estas fases son:
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Yo hago, tú miras. En esta primera fase, el líder realiza la tarea mientras la otra persona la observa y aprende. Es una oportunidad para enseñar cómo se realiza la tarea y para asegurarse de que la otra persona comprende lo que se espera de ella.
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Yo hago, tú haces. En la segunda fase, ambas personas trabajan juntas en la tarea. Esto permite al líder evaluar hasta qué punto la otra persona ha comprendido la tarea y si está preparada para realizarla sola.
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Tú haces, yo miro. En esta tercera fase, el líder supervisa a la otra persona mientras realiza la tarea por sí misma. Esto permite evaluar si la otra persona puede realizar la tarea de manera efectiva y resolver cualquier duda que pueda surgir.
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Tú haces. Finalmente, llega el momento de delegar la tarea de forma completa. El líder se libera para dedicar su tiempo a otras actividades y la otra persona asume la responsabilidad completa de la tarea delegada.
Cada una de estas fases impacta positivamente el proceso de delegación y sus resultados sin embargo es importante destacar que la delegación efectiva no significa delegar la responsabilidad. El líder siempre es responsable de la tarea delegada, por lo que es fundamental asegurarse de que la delegación se realice correctamente a través de estas cuatro fases.
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