Esto ya está pasando
19 de junio de 2025

Esto ya está pasando

La IA no viene por tu trabajo, viene por tu forma de trabajar.

Por Asdrúbal Chirinos

¡La IA nos va a reemplazar!

Es una frase que escuchamos cada vez con mas frecuencia, y a menudo es acompañada de la gran pregunta: ¿pero cuándo? Incluso personas con experiencia técnica tienden a imaginar este proceso como si fuera un interruptor: un día todo sigue igual, y al siguiente, la inteligencia artificial lo cambia todo.

Pero ahí esta el error. No se trata de un momento único, de un antes y un después. Es un proceso, y ya está en marcha. Está ocurriendo mientras lees estas líneas, mientras trabajas, mientras piensas en el futuro. No va a haber un “blip” a lo Thanos. No hay un evento que marque el inicio. Lo que hay es una transición silenciosa, constante, y que se acelera cada día.

Por eso, más que esperar a que llegue “el momento”, lo que necesitamos es aprender a interactuar y adaptarnos a esta nueva era agéntica, a movernos en ella como protagonistas, no como espectadores paralizados.


Somos irremplazables… pero estamos cambiando

No, los desarrolladores no vamos a desaparecer de un día para otro. Nadie va a apagar la luz y reemplazarnos con un modelo de lenguaje. Pero eso no significa que todo seguirá igual. Estamos viviendo una transformación, tan profunda como inevitable.

Muchos recordamos cómo era el mundo antes de la Web. Dominaban las aplicaciones de consola, el modelo cliente-servidor, y lenguajes como FoxPro o Clipper eran el pan de cada día. En ese momento, parecía que así sería siempre. Pero en pocos años, todo cambió. La Web no solo alteró la tecnología, sino también la manera de construir, distribuir y pensar el software.

Hoy estamos viviendo algo similar, pero a una velocidad mucho mayor. El rol del desarrollador está evolucionando. Durante décadas, escribir código fue nuestra “tarea principal”. Ahora, poco a poco, esa actividad está siendo delegada a herramientas de inteligencia artificial. Ya no será una función exclusivamente humana.

¿Eso significa que dejamos de ser importantes? Para nada. Nuestro verdadero valor está en otro nivel. Como ingenieros, nuestra responsabilidad está en entender el por qué (la necesidad del negocio), definir el qué (la solución conceptual), y supervisar que el cómo (la implementación) sea correcto y de calidad. La IA podrá encargarse de muchas partes del “cómo”, pero sigue siendo nuestra tarea asegurarnos de que todo esté alineado con el propósito y el diseño.

En esta nueva era, el mayor valor humano estará en:

  • Entender el por qué: visión, propósito, impacto.

  • Definir el qué: arquitectura conceptual, modelo funcional.

  • Supervisar y ajustar el cómo: asegurar calidad, mantener coherencia, evaluar soluciones propuestas por la IA.

El código siempre ha sido un medio, no el fin. Hoy, más que nunca, necesitamos recordarlo.


No es magia

La IA no es una varita mágica. No va a convertir a desarrolladores inexpertos en expertos. No va a resolver por arte de magia los errores estructurales de una mala arquitectura, ni a tapar las grietas de una mala planificación. De hecho, va a hacerlas más evidentes.

Tampoco reemplaza la comprensión técnica, la experiencia o la intuición que se gana con años de trabajo. Lo que sí hará, es elevar el estándar. Y en ese nuevo estándar, el conocimiento profundo será más valioso que nunca.

Esto representa un reto, especialmente para perfiles junior, cuya demanda comenzará a disminuir. No porque no sean necesarios, sino porque la IA hará muchas de sus tareas más básicas. En cambio, los perfiles senior, auqnue tambien veran afectada su demanda, deberán asumir un rol más técnico, estratégico y formativo. Las exigencias aumentan.

Y no solo para las personas. Las empresas también deben evolucionar. Las herramientas basadas en IA pueden dar una falsa sensación de velocidad: más código, más features, más entregas. Pero sin una comprensión clara de los objetivos del negocio, esa velocidad puede convertirse en arma de doble filo. La clave no es hacer más, sino hacer lo correcto. Y para eso, la visión humana sigue siendo insustituible.


No es el fin, es una nueva etapa

Esto no se trata de desaparecer. Se trata de evolucionar. No es el apocalipsis del desarrollo de software, sino el inicio de una nueva etapa. Una etapa donde seguimos siendo necesarios, pero de una manera distinta.

Por eso, lo importante no es resistirse ni paralizarse. Lo importante es moverse, aprender, adaptarse y estar dispuesto a reinventarse. Porque no hay duda: esto ya está pasando.

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