8 de noviembre de 2024

Lo que el usuario aún no sabe que necesita

Los visionarios deben confiar en su intuición y crear lo que el usuario aún no sabe que necesita. Un salto de fe puede llevar a la próxima gran revolución.

Por Asdrúbal Chirinos

En la historia de la tecnología, pocos momentos reflejan mejor la visión de un líder que la presentación del iPhone. En 2007, muchos líderes de la industria se burlaron de la idea. Steve Ballmer, en su momento, se rió ante la posibilidad de que un teléfono sin teclado fuera exitoso. Pero, como sabemos, el iPhone no solo fue un éxito, sino un cambio radical en la forma en que interactuamos con la tecnología.

Este es un recordatorio para todos los visionarios: no dejes que la validación externa te limite. Si estás esperando a que otros aprueben tus ideas antes de actuar, quizás estés dejando pasar la oportunidad de ser el próximo pionero que transforma el mercado. A veces, la validación nunca llega, y está bien.

Es natural dudar, es parte del proceso. El mundo necesita nuevas perspectivas, esas ideas que aún no se han conceptualizado, esos productos que el usuario ni siquiera sabe que necesita. El verdadero desafío no es crear lo que la gente espera, sino lo que todavía no sabe que necesita. Y eso requiere un salto de fe. Es un acto de valentía y, sobre todo, de confianza en uno mismo.

Como visionarios, tenemos una responsabilidad: no solo crear lo que es popular, sino imaginar lo que aún no existe y que podría transformar vidas. El éxito de grandes innovadores, como Steve Jobs, no vino de seguir lo que el mercado pedía, sino de ver más allá de lo evidente, tal como lo hacía la Espada del Augurio de los Thundercats.

Las herramientas y técnicas actuales para medir la aceptación de una idea a menudo no son confiables. El éxito no siempre es predecible, y las métricas no siempre capturan el impacto real de una idea disruptiva. Las grandes innovaciones nunca han seguido una fórmula, y muchas veces los visionarios que las crean solo tienen una certeza: que algo debe cambiar.


Si hoy tienes una idea que te emociona, no dejes que la duda te detenga. Atrévete a dar ese salto de fe. Porque, al final, lo que el usuario aún no sabe que necesita, es lo que tú puedes traer al mundo.

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