No somos multitasking
Por qué la multitarea es un mito que destruye nuestra productividad

Cuántas veces al día te encuentras dividiendo tu atención entre varias tareas? Revisas tu correo mientras codeas un nuevo feature, contestas mensajes mientras estás en una llamada, o navegas en redes sociales, sabes que sí, mientras estás en una reunión. Si eres como la mayoría, seguro caes frecuentemente en esta trampa de intentar hacer múltiples cosas a la vez.
Pero aquí va la mala noticia: los humanos no somos buenos para la multitarea. De hecho, ni siquiera existe tal cosa como la verdadera “multitarea” para nuestros cerebros.
Lo que realmente ocurre es algo llamado “cambio de tareas” (task switching). Nuestras mentes no pueden enfocarse en dos cosas al mismo tiempo, sino que rápidamente vamos alternando entre cada tarea. Y este constante cambio de foco es increíblemente costoso en términos de productividad y eficiencia.
Cada vez que cambiamos de una tarea a otra, nuestro cerebro necesita hacer una transición cognitiva. Tenemos que reorientarnos al nuevo objetivo, recargar en la memoria el contexto relevante, y suprimir la otra tarea de nuestros pensamientos. Este proceso consume valioso tiempo y energía mental.
Estudios muestran que el cambio de tareas puede consumir hasta un 40% de nuestra productividad. ¡Imaginen lo mucho que podríamos lograr si pudiéramos enfocarnos sin distracciones en una sola cosa a la vez!
Pero la realidad es que esta ilusión de la multitarea es muy tentadora, especialmente para nosotros los desarrolladores. Solemos sentirnos orgullosos de nuestra habilidad para manejar múltiples flujos de trabajo en paralelo. Hasta lo vemos casi como una insignia de honor poder dividir nuestra atención tan bien.
Sin embargo, esto es precisamente lo que está socavando nuestro verdadero potencial de productividad. Cada vez que cambiamos el contexto, perdemos valiosos minutos y nuestro enfoque se diluye un poco más.
Así que mi recomendación es: olvídense de la multitarea. Es un mito dañino que nos hace menos eficientes. En su lugar, enfóquense en una sola tarea a la vez. Sumérjanse por completo en ella hasta completarla, sin permitir que otras distracciones se entrometan.
Verán que son mucho más productivos y su trabajo tendrá mejor calidad. Sus mentes estarán más enfocadas y frescas, en lugar de estar constantemente dispersas y agotadas por el desgaste del cambio de tareas.
¿Difícil? Por supuesto. Pero este enfoque del “mono-tasking” es el camino hacia el máximo rendimiento. Así que dense un respiro y concéntrense en una cosa a la vez. Su cerebro (y sus proyectos) se lo agradecerán.
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