Resumen Semana No. 3
Esta semana reflexionamos sobre el verdadero valor del trabajo técnico: el impacto más allá del código, el "por qué" que lo motiva y las habilidades que lo hacen posible.
Esta semana exploramos tres temas centrales que convergen en una idea común: el verdadero valor del trabajo técnico no está en el código mismo, sino en el impacto que genera, el sentido detrás de lo que hacemos y las habilidades que nos capacitan para entregar valor sostenible.
No vendas tiempo. Vende impacto.
Este artículo desafía la noción de que el valor se mide por el tiempo invertido o por el código entregado. Picasso ilustra cómo el valor surge de la experiencia acumulada y el impacto real que una solución tiene en la vida de las personas.
Puntos Clave:
- El valor de una solución no se mide en tiempo visible de ejecución, sino en los años de experiencia que permiten llegar hasta ella.
- El cliente no compra código, compra alivio y resolución de problemas.
El por qué antes del hábito
Este artículo conecta la comprensión del ‘por qué’ con la identidad profesional, mostrando cómo los cambios reales y sostenibles parten de un alineamiento profundo entre qué hacemos, cómo lo hacemos y el por qué lo hacemos.
Puntos Clave:
- El cambio duradero no empieza en lo visible (resultados) sino en lo profundo (identidad).
- El ‘por qué’ y la identidad deben alinearse para generar hábitos naturales y sostenibles.
El valor no está en el código
Este artículo reflexiona sobre la necesidad de ir más allá de cumplir requerimientos, destacando que el verdadero valor del desarrollo está en resolver problemas reales y entregar impacto, no en la cantidad de código escrita.
Puntos Clave:
- El cumplimiento de requerimientos no garantiza el entrega de valor.
- El desarrollador entrega valor al entender el negocio, cuestionar soluciones y traducir entre tecnologías y necesidades humanas.
- El criterio profesional se desarrolla entendiendo problemas, no solo escribiendo código.
Conclusión
Juntos, estos artículos nos invitan a repensar nuestra relación con el trabajo técnico, moviendo el foco del código mismo hacia el impacto real que nuestras habilidades y decisiones generan en el mundo.
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