Tres reglas esenciales en la gestión de equipos
Explora cómo aplicar las tres reglas fundamentales en la gestión de equipos: enseñar, ayudar y tomar decisiones difíciles para impulsar el éxito del equipo.

Hace años, cuando aún era aún era relativamente nuevo en el campo de la gestión de equipos, tuve una experiencia reveladora que me enseñó valiosas lecciones sobre el liderazgo y en manejo de equipos. Trabajaba en un proyecto desafiante con un desarrollador excepcional. Nuestro sistema estaba funcionando sin problemas, pero vislumbré la oportunidad de migrar a una nueva tecnología. Mi entusiasmo era palpable cuando le propuse este cambio a mi compañero desarrollador. Sin embargo, su respuesta me dejó atónito. “Asdrúbal, ¿para qué vamos a hacer eso si todo funciona?”, me dijo con total serenidad. Intenté explicarle los beneficios y el potencial de la nueva tecnología, pero su respuesta final fue aún más sorprendente: “Asdrúbal, es que no quiero aprender más”.
En ese momento, supe que tenía que tomar una decisión difícil. Y así, con un nudo en la garganta, le dije:
“Sabes que te tienes que ir, ¿verdad?”
Esta experiencia me enseñó que la gestión de equipos va más allá de la ejecución de tareas; implica navegar por diferentes actitudes y mentalidades dentro del equipo.
Las Tres Reglas
En este artículo, quiero compartir las tres reglas que yo aplico, e invito a todos los líderes, mentores o coaches, a utilizar al liderar equipos:
No Sabes, Te Enseño
La primera regla se aplica cuando un miembro del equipo carece del conocimiento necesario para llevar a cabo una tarea o enfrentar un desafío. En estos casos, es fundamental adoptar el papel de mentor y facilitar el aprendizaje. La capacitación y el desarrollo profesional son herramientas poderosas para empoderar a los miembros del equipo y mejorar su desempeño. Como conductores de un equipo, debemos fomentar un ambiente de aprendizaje continuo, brindando recursos, oportunidades de capacitación y, sobre todo, nuestro tiempo y experiencia para guiar a aquellos que necesitan aprender.
No Puedes, Te Ayudo
La segunda regla implica enfrentarse a situaciones en las que un miembro del equipo se encuentra con obstáculos que le impiden realizar su trabajo de manera efectiva. En estos casos, es crucial ofrecer apoyo y colaboración. Como líderes, debemos identificar las barreras que enfrentan nuestros compañeros de equipo y buscar soluciones conjuntas. Ya sea proporcionando recursos adicionales, eliminando obstáculos o simplemente ofreciendo nuestro apoyo y orientación, es nuestra responsabilidad ayudar a cada miembro del equipo a alcanzar su máximo potencial.
No Quieres, Te Vas
Por último y quizás la más difícil de abordar. Cuando un miembro del equipo muestra una falta de compromiso o resistencia a los objetivos del equipo, es fundamental abordar la situación con honestidad y claridad. Establecer expectativas claras desde el principio y mantener una comunicación abierta son fundamentales. Sin embargo, si a pesar de nuestros esfuerzos, un miembro del equipo sigue sin comprometerse, puede ser necesario tomar decisiones difíciles para mantener la cohesión y el rendimiento del equipo.
La gestión de equipos es un desafío constante que requiere habilidades tanto técnicas como interpersonales. A través de experiencias como la que compartí al principio, he aprendido la importancia de adaptar mi enfoque según las necesidades y las actitudes de los miembros del equipo. Al reconocer y abordar estas reglas, podemos fortalecer la cohesión del equipo y maximizar su rendimiento. En última instancia, como líderes, mentores o coaches, nuestra misión es guiar a nuestro equipo hacia el éxito, incluso cuando eso signifique enfrentar situaciones difíciles.
¿Te gustó este artículo? Apoya mi trabajo y ayúdame a seguir creando contenido.
Cómprame un café